En el Campus Internacional de Ciberseguridad, entendemos que el éxito no es una línea recta, sino el resultado de conectar el talento con el ecosistema adecuado. No formamos alumnos para que simplemente obtengan un título; los impulsamos para que lideren el sector. El caso de David Padilla es la prueba viviente de ello.
David pasó de cursar nuestro Máster en Seguridad Ofensiva a fundar su propia empresa, creador de la asociación Hackén y, hoy, dirigir el primer Máster en Bug Bounty de España. Esta es la crónica de una transformación impulsada por la pasión y el acompañamiento del Campus.
Los inicios: De la ingeniería al Hacking Ético
Como muchos apasionados de la tecnología, David Padilla comenzó su andadura como graduado en Ingeniería Telemática por la Universidad de Jaén. Sin embargo, su verdadera «llama» se encendió en tercero de carrera al descubrir el hacking ético y el red team.
Su proactividad le llevó a participar en congresos de ciberseguridad de forma altruista, lo que le abrió las puertas de su primer empleo en el sector. Pero David sabía que para ser un referente, necesitaba una especialización de alto nivel.
Especialización en Seguridad Ofensiva: El «Superpoder» del Bug Hunter
«Alguien que tiene conocimientos en ciberseguridad es como alguien que tiene superpoderes», afirma David con convicción.
En un mundo donde toda nuestra vida está en Internet, los profesionales del sector tienen en su mano la potestad de hacer el bien o el mal. David lo tuvo claro: quería dedicar sus habilidades a la seguridad ofensiva. Pero se hizo una pregunta clave: ¿Y si se puede hacer el mal, pero de manera legal? Esa pregunta le llevó directamente al mundo del Bug Bounty.
Lo que empezó como una curiosidad se convirtió en una línea de negocio real al observar cómo las empresas recompensaban a los investigadores que reportaban vulnerabilidades en sus activos.
David pasó de los entornos controlados (laboratorios) al mundo real, obteniendo recompensas y prestigio internacional.

El salto al emprendimiento: La fundación de Grayback
Con la experiencia acumulada y detectando que en España el 99% de las empresas desconocían el potencial del Bug Bounty, David decidió lanzarse a lo que él llama un «océano azul». Junto a su socio Víctor, dio forma a Grayback, una plataforma nacional que permite a las empresas acotar su superficie de exposición recompensando a los bug hunters.
El lanzamiento fue un éxito rotundo: en pocos días superaron la centena de investigadores registrados y gestionaron casi cincuenta reportes para sus primeros cinco clientes. Esto demostró que el Bug Bounty no es una moda pasajera, sino una modalidad de seguridad ofensiva con una escalabilidad enorme, tanto para entornos Web2 como para el emergente mundo de la Web3.
Hackén y la cultura del conocimiento compartido
Además de participar como ponente en varios eventos del Campus Internacional de Ciberseguridad, David, es miembro fundador de Hackén. Una asociación sin ánimo de lucro donde amantes de la ciberseguridad, profesionales y entusiastas comparten sinergias sin las barreras del ego.
Este año, el congreso celebra su 4ª edición, consolidándose como una cita imprescindible para quienes buscan ponencias y talleres de un nivel técnico altísimo en un ambiente de colaboración real. Para David, estar detrás de la organización de Hackén es la extensión natural de su filosofía: el contenido y el factor humano siempre deben ir por delante de los galones.
Esta capacidad para gestionar comunidades y detectar talento es, precisamente, lo que lo convierte en un director académico excepcional para nuestro Campus.

El papel del Campus: De estudiante a Director de Máster
¿Qué papel juega el Campus en este recorrido de éxito? Para David, el Máster en Seguridad Ofensiva del Campus fue el catalizador definitivo.
«Contar con el apoyo y la escucha activa de los docentes, primero como estudiante y ahora como director, ha sido una sensación única».
El Campus no solo aporta contenido técnico; ofrece un vínculo humano y profesional que permite a los alumnos conectar con la élite. Este máster es una pieza clave en nuestra oferta formativa porque permite al alumno:
- Dar el salto real: Pasar de laboratorios controlados a reportar fallos en empresas reales.
- Ganar prestigio: Enfrentarse al mercado laboral con un perfil diferenciador y práctico.
- Aprender de los mejores: Contar con docentes que son profesionales activos y referentes como el propio David.
¿Estás listo para ser el próximo caso de éxito del Campus?
No dejes que los límites te los pongas tú mismo. Únete a la comunidad donde los alumnos se convierten en los líderes que el sector necesita.